Detener violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres tiene muchas vertientes y las instituciones deben trabajar al unísono en actividades de atención, prevención y sanción, afirmó Balbina Hernández Alarcón, directora de la Unidad de Igualdad de Género, de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), quien se pronunció por que los procedimientos se efectúen con mayor celeridad y se actúe rápidamente para garantizar a las féminas una vida libre de violencia.

Con la videoconferencia Violencia contra las mujeres en el confinamiento, impartida por la funcionaria de la Secretaría de Gobernación (Segob), el Tribunal Superior de Justicia de Tabasco continuó el proceso de capacitación y sensibilización de los servidores judiciales en cuanto a este flagelo que afecta principalmente a mujeres, niñas y niños.

A través de la Unidad de Igualdad de Género y Derechos Humanos, la institución encabezada por el magistrado Enrique Priego Oropeza lleva a cabo conferencias y talleres con apoyo de tecnologías de la información durante la emergencia sanitaria y adicionalmente, cumple protocolos de salud para los participantes.

La funcionaria federal indicó que la violencia familiar se ha incrementado en la medida de que se ha hecho visible, las mujeres identifican este problema y lo denuncian, y al haber denuncia se puede medir mediante estadísticas.

Antes no era costumbre denunciar la violencia porque no se consideraba como tal, las mujeres tenían que aguantar, disciplinarse o aceptar ese tipo de relaciones, “pero cuando identificas que no es normal, tanto hombres como mujeres cambian de pensar y por lo tanto puede incluso encontrar espacios dónde pueden denunciar”, sostuvo.

Explicó que cuando hay denuncia los servidores públicos tienen instrumentos para documentar la información, por ejemplo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que siete de cada diez mujeres vive algún tipo de violencia en todo su ciclo de vida, desde que nace hasta que muere.

Y son estos datos los que permiten ver que el problema no es privado, es un problema social que el Estado debe atender a través de sus dependencias, desde la prevención, la atención directa de la violencia contra las mujeres y en el caso del Tribunal, garantizar el acceso a la justicia de quienes han vivido o están en situación de agresión.

Por ello, más que datos estadísticos es necesario establecer la responsabilidad del servicio público para evitar que las mujeres sigan sufriendo maltrato, a través de sanciones adecuadas, impartir la justicia en general, imponer medidas de protección, para lo cual hay que entender la problemática, puntualizó la funcionaria federal.

Resaltó que debemos conocer cómo se registra el ciclo de la violencia en la relación familiar, porque a veces las mujeres dicen: “Ya me pidieron perdón voy a regresar con él” y entonces vuelven a agredirlas y esta violencia se va haciendo más intensa y el ciclo se va haciendo más chiquito, lo que puede terminar en consecuencias fatales.

Si todo mundo, entre ellos los servidores públicos, entendemos esta información, estamos capacitados para identificarla, para garantizar en el marco de la Ley el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en la medida de que cada quien haga su parte se puede ir erradicando esta problemática multifactorial, aseveró.

Educar para la paz

Cuestionada sobre si es cierto que la violencia se ha incrementado a raíz del confinamiento provocado por la pandemia del covid-19, la consultora en género, derechos humanos y políticas públicas, detalló que no se tiene el dato exacto en qué porcentaje se haya incrementado en los últimos meses, porque ésta se mide por variables.

Por ejemplo, con las llamadas de las mujeres y por otra parte las denuncias, pero ahora por el mismo confinamiento las mujeres no pueden ir a denunciar una situación de violencia, muchas están en espacios reducidos y es complicado para

FUENTE: LUIS RUIZ SANDOVAL / EL EDÉN MX