Un indestructible escarabajo devela sus secretos e inspiran a la aeronáutica

AGENCIAS

La armadura del escarabajo le permite resistir el picoteo de las aves, las pisadas de animales e incluso el peso de un Toyota Camry que le pasa por encima. Ahora los científicos están estudiando esa armadura en la esperanza de que ofrezca ideas para diseñar edificios y aviones más resistentes.

La especie cuenta con una compleja armadura que parece un rompecabezas, según el estudio de Zavattieri y sus colegas, publicado en la revista Nature del miércoles. Su diseño, dicen, podría inspirar estructuras y vehículos más duraderos.

Para comprender qué hace tan resistente este insecto de dos centímetros y medio (una pulgada), los investigadores probaron primero cuánta presión podían soportar. Algunos resistieron una compresión equivalente a 39 mil veces el peso del animalito. Otros cedieron a un tercio de ese peso.
Acto seguido los investigadores usaron microscopios electrónicos y escáners para examinar el esqueleto externo y tratar de determinar qué lo hace tan duro.

Como ocurre a menudo con los escarabajos, los élitros —una capa protectora en las alas— se hacen más duros y resistentes con el correr del tiempo. De cerca, los científicos se dieron cuenta de que esa coraza se beneficiaba de una estructura con ribetes y capas que parece un rompecabezas.
Al ser comprimida, comprobaron que la estructura se resquebrajaba lentamente, en lugar de partirse de una.

El estudio podría serle útil a los ingenieros que diseñan aviones y otros vehículos con materiales, como acero, plástico y yeso. Actualmente los ingenieros usan pins, tornillos, soldaduras y adhesivos para ensamblar todo. Pero estas técnicas pueden deteriorarse.

En la estructura de la armadura del escarabajo, la naturaleza ofrece una alternativa “interesante y elegante”, dice Zavattieri.

Dado que los diseños inspirados en el escarabajo se resquebrajan en forma gradual y previsible, es más fácil examinar las fisuras para determinar el estado de una pieza, según Po-Yu Chen, ingeniero de la Universidad Nacional Tsing Hua de Taiwán, que no participa en la investigación.

El estudio del escarabajo es parte de un proyecto de 8 millones de dólares de la Fuerza Aérea estadounidense que explora cómo la biología de criaturas como la langosta mantis y el muflón pueden generar materiales que resisten los impactos.