Los incendios forestales que afectan al estado de Washington continúan avanzando y han provocado una situación de emergencia en el condado de Spokane, donde miles de habitantes tuvieron que abandonar sus hogares ante el riesgo que representan las llamas.
Las autoridades informaron que al menos 600 estructuras resultaron destruidas durante el fin de semana, aunque hasta el momento no se ha precisado cuántas de ellas corresponden a viviendas y cuántas a otros tipos de inmuebles.
Además de las evacuaciones masivas, los incendios han ocasionado interrupciones en el suministro eléctrico, dejando a miles de usuarios sin energía mientras continúan las labores para atender la contingencia.
Los cuerpos de emergencia mantienen un intenso operativo para contener el fuego y, en las próximas horas, recibirán el apoyo de brigadistas provenientes de otras regiones con el propósito de reforzar las tareas de combate y evitar que el incendio siga propagándose.
Si bien las condiciones climáticas registraron una ligera mejoría este domingo, las autoridades advirtieron que el riesgo de nuevos incendios permanece alto debido a la sequía, la baja humedad y los fuertes vientos que afectan a la región. También alertaron que la calidad del aire podría deteriorarse por la presencia de humo.
Especialistas señalan que el noroeste del Pacífico atraviesa una de las temporadas de incendios más severas de las últimas tres décadas, impulsada por factores climáticos extremos que han favorecido la rápida expansión del fuego.