Líderes internacionales han expresado su respaldo al papa León XIV, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo calificara como “débil” tras sus críticas a la guerra con Irán.
El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, respondió en redes sociales: “Quien siembra vientos, recoge tempestades”. Añadió que mientras algunos promueven conflictos, el pontífice “siembra la paz, con valentía y coraje”, y adelantó que será un honor recibirlo próximamente en España.
Desde Medio Oriente, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, condenó los señalamientos contra el líder religioso y expresó su rechazo al insulto dirigido al representante de la Iglesia católica.
La polémica surgió luego de una publicación —posteriormente eliminada— en la red Truth Social, donde Trump se comparaba con Jesucristo, lo que generó críticas incluso entre sus seguidores.
En el ámbito religioso, la Conferencia Episcopal Italiana manifestó su “plena comunión” con el Papa y lamentó las declaraciones del mandatario estadounidense, subrayando que el pontífice “no es un interlocutor político, sino el sucesor de Pedro, llamado a servir al Evangelio, a la verdad y a la paz”.
En la misma línea, el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, monseñor Paul S. Coakley, expresó su preocupación por los comentarios, al señalar que el Papa “no es rival político de nadie”.
Incluso figuras del ámbito político estadounidense, como la excongresista Marjorie Taylor Greene, se deslindaron de las declaraciones del presidente y condenaron el tono utilizado.
Por su parte, el Papa —identificado como Robert Prevost— respondió con firmeza pero sin confrontación directa. Durante su gira por África, aseguró que continuará alzando la voz en favor de la paz.
“No le tengo miedo a la Administración Trump ni a proclamar el mensaje del Evangelio. No somos políticos, somos constructores de paz”, afirmó.
Fuente: El universal /Reuters