No hay nada que ocultar y quien señala lo hace sin fundamentos y sin pruebas afirma Katya Ornelas, Secretaria Turismo y Desarrollo Económico sobre cuestionamientos de contratación artistas en la pasada edición de la Feria Tabasco 2026.
Ante los señalamientos de diversos actores de la oposición Ornelas Gil ratificó su postura de total apertura y legalidad respecto a los recursos públicos destinados a la contratación de la cartelera artística de la Feria Tabasco, asegurando que cada peso ejecutado constituye una inversión estratégica con un retorno económico comprobable y no un gasto superficial.
Ventiló incluso que las contrataciones se hizo atraves de un promotor artístico, situación que confirma que son otras las condiciones económicas con las que se hizo los convenios, en caso si hubiese sido directamente con el Gobierno del Estado.
Enfatizó que los mecanismos de fiscalización se encuentran abiertos al escrutinio público de manera permanente, descartando cualquier tipo de opacidad en los contratos celebrados.
”Ahí están los recursos, ahí están las instancias, ahí está la transparencia; no hay nada que ocultar. Nosotros informamos sobre el tema financiero desde el inicio”, precisó, reiterando que el acceso a la información ha sido una directriz inamovible de la presente administración.
Argumentó que la llegada de figuras de talla internacional responde a una planeación de fondo diseñada para dinamizar la economía local y que, bajo esta premisa, se presentaron los indicadores financieros que respaldan la viabilidad del proyecto cultural.
Defendió incluso el derecho de las familias de menores ingresos a disfrutar de eventos de primer nivel de forma gratuita, señalando que la inversión del Estado cumple una función de equidad social frente a un mercado de entretenimiento privado que suele ser sumamente excluyente.
La inversión en los espectáculos detonó una derrama económica superior a los 1 mil 900 millones de pesos en beneficio de comercios, transportistas y prestadores de servicios, subrayó la funcionaria estatal.
Lamentó que las críticas en torno al presupuesto de la festividad se realicen desde el juicio de valor y no desde el análisis técnico, haciendo un llamado a la opinión pública a basarse en auditorías y documentos oficiales en lugar de percepciones políticas.
”Vivimos ante momentos donde no importa la verdad, sino la posverdad; es decir, jugar con la percepción y con el ánimo”, advirtió, puntualizando que la efectividad de una política pública se mide con resultados tangibles y no con conjeturas sin sustento documental.