En la ranchería Calicanto primera sección, a la orilla del camino Jalapa-Pochitocal, don Eleazar Calderón observa el ir y venir de la maquinaria que rehabilita la carretera, una escena que contrasta con décadas de rezago y olvido.
Desde su tienda “La Pasadita”, construida con tablones oscurecidos por el tiempo, el pionero del transporte público en la zona recuerda cómo, durante años, los gobernantes permanecían distantes de las comunidades. “Los otros gobernantes no salían de palacio, nadie los podía sacar de ahí”, afirma, mientras atiende a sus clientes.
Hoy, la historia es distinta. La visita del gobernador Javier May Rodríguez hasta esta comunidad marca, para don Eleazar, un cambio significativo en la forma de gobernar. “Ahora viene hasta la comunidad”, reconoce.
El comerciante rememora que el primer mandatario que conoció fue Enrique González Pedrero, a quien describe como un hombre de palabra, aunque en aquel entonces tuvo que trasladarse hasta la cabecera municipal para ser atendido. Fue en esa época cuando logró autorización para brindar servicio de transporte, comprando una combi usada con la que se convirtió en pionero en trasladar a los habitantes de la zona.
Las condiciones del camino, sin embargo, eran complicadas. Viajar a Jalapa podía tomar un día entero, mientras que llegar a Villahermosa implicaba hasta tres días de trayecto. “En tiempo de norte era mala suerte tener que ir”, recuerda.
Con el paso de los años, la carretera se deterioró debido a la falta de mantenimiento y a la escasa exigencia social, señala. “Se fue poniendo pésima porque no le metían mano. También porque la gente no reclamaba y porque los gobiernos estaban ‘atascados’ en sus oficinas”, expresa con humor, explicando el término con una analogía campesina.
Hoy, esa realidad comienza a cambiar. La rehabilitación del camino —que contempla al menos tres kilómetros y medio y se extenderá hasta Lomas Alegres— responde, según habitantes, a la gestión comunitaria. Así lo refiere don Darvelio de la Cruz, quien asegura que la solicitud surgió del propio pueblo.
Durante una reunión informativa, el director de la Junta Estatal de Caminos, Mario Noverola, detalló los avances de la obra, que beneficiará directamente a diversas comunidades de la zona.
Para don Eleazar, el hecho de que el gobernador haya llegado hasta Calicanto representa un parteaguas. “Este es un gobierno diferente, que está viendo la necesidad de la gente. Está bien que venga porque nos da la opción de platicar con él y que conozca nuestras necesidades”, expresó.
La jornada también dejó momentos cercanos, como el encuentro con doña Norma Rodríguez, quien al presentarse comentó entre sonrisas su parentesco con el mandatario. “Nos vemos, pariente”, respondió Javier May Rodríguez, en un ambiente de cercanía con la comunidad.
Así, entre recuerdos del pasado y obras en marcha, en Calicanto comienza a escribirse una nueva etapa para sus habitantes.