La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando a un ritmo alarmante. En solo una semana se reportaron 317 nuevas muertes, una de las cifras más altas registradas en ese periodo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, hasta el sábado se contabilizaban 5 mil 514 casos y 2 mil 642 fallecimientos, lo que representa una letalidad cercana al 48%.
La provincia de Ituri, considerada el actual epicentro del brote, concentra gran parte de los nuevos contagios. Expertos advierten que la cifra real podría ser hasta tres veces mayor debido a casos que no han sido detectados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que durante los primeros tres meses del brote se registró un promedio de aproximadamente 90 casos confirmados por día, una velocidad de propagación superior a la observada en otros brotes importantes.
El actual brote es provocado por el virus del ébola tipo Bundibugyo, para el cual no existen vacunas o tratamientos aprobados específicamente. La RDC recibió más de 16 mil dosis de la vacuna Ervebo, utilizada anteriormente contra otro tipo de ébola, aunque la OMS señala que todavía no se sabe con certeza si ofrece protección contra esta variante.
A la crisis sanitaria se suman ataques contra personal humanitario, problemas de seguridad, desplazamientos de población, malas carreteras y falta de pago a trabajadores de los equipos de respuesta.
Desde que se declaró el brote, el 15 de mayo, 12 voluntarios de la Cruz Roja han resultado heridos y varias ambulancias y equipos de emergencia han sido dañados durante distintos incidentes violentos.
La OMS advierte que el brote puede ser controlado, pero requiere una respuesta coordinada, recursos suficientes y una mayor participación de las comunidades afectadas.
Fuente: El Universal /EFE