Cerca de 200 mil personas resultaron afectadas y más de 5 mil 400 fueron evacuadas tras la expulsión de ceniza del volcán Mayón, en Filipinas.
El fenómeno se originó por el colapso de depósitos de lava en la ladera del volcán, lo que provocó flujos piroclásticos —mezcla de ceniza, gas y rocas calientes— que generaron densas nubes que cubrieron al menos 120 comunidades, principalmente en la provincia de Albay.
Aunque no se reportaron víctimas mortales ni heridos, la caída de ceniza afectó la visibilidad, paralizó el tránsito y causó daños en cultivos, además de la muerte de algunos animales.
Autoridades informaron que miles de personas fueron trasladadas a refugios temporales en municipios cercanos, donde se distribuyen alimentos y mascarillas para mitigar los efectos de la ceniza.
El volcán Mayón, uno de los más activos del país, se mantiene en nivel de alerta 3, lo que indica riesgo de erupciones y actividad volcánica continua.
Fuente : La Jornada / AP