Un niño de apenas cuatro años murió electrocutado mientras jugaba cerca de una secadora de ropa en una vivienda rural de Savonburg, Kansas, Estados Unidos.
El accidente ocurrió el pasado 6 de agosto, alrededor de las 9:30 de la noche, cuando el menor tocó accidentalmente una zona energizada del electrodoméstico y recibió una fuerte descarga eléctrica.
Ante la demora de una ambulancia debido a la ubicación rural del domicilio, sus padres lo trasladaron por sus propios medios al Neosho Memorial Regional Medical Center, en Chanute.
Al llegar, los médicos realizaron maniobras de reanimación durante varios minutos, pero no lograron salvarlo.
La Oficina del Sheriff del Condado de Allen investigó el caso y determinó que se trató de un accidente doméstico, sin indicios de violencia.
El caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de revisar las instalaciones eléctricas y mantener los electrodomésticos en buen estado para prevenir accidentes, especialmente cuando hay menores en casa.