El mandatario, Javier May Rodríguez, llegó al icónico edificio que durante 70 años funcionó como hotel en el centro histórico de Villahermosa. El objetivo de la visita de este lunes fue supervisar los avances de la remodelación que se hace al sitio que muy pronto reabrirá sus puertas, pero ya convertido en la Villa Universitaria, impulsada por el Gobierno del Pueblo.
Las habitaciones del otrora hotel cobijaron a artistas de talla nacional como Olga Breeskin y Víctor Iturbe “El Pirulí”, pero en agosto, el edificio emblemático de la hotelería tabasqueña tendrá nuevos huéspedes, quienes serán estudiantes de educación superior que viajan de los municipios para convertir en realidad su sueño de ser profesionistas. Algunos murales y cuadros han sido pintados por el reconocido artista plástico, Francisco Cabrera.
El restaurante, la cocina y los cuartos permanecían sin el ruido habitual que impregnan los huéspedes, los cocineros y las recepcionistas. El edificio ubicado en la avenida 27 de Febrero, dentro del caso viejo de la ciudad, únicamente ha cerrado sus puertas en tres ocasiones, aunque esta última es diferente.
“Para octubre se abrirá como villa universitaria, gracias a un equipo de colaboradores y voluntarios, que trabajamos bajo la colaboración del padre y profesor Roberto Valencia”, explicó Jorge Pérez Saldaña, quien contribuye en este noble proyecto que además cuenta con la participación de Ratio Studiorum A.C. del padre Roberto Valencia Aguirre.
El primer nombre que adoptó la construcción fue el que le pusieron sus fundadores, la familia Chávez Greene: Hotel María Dolores, en esa época también operaban otros hoteles, junto con el Mansur; San Diego, de don Leandro Vidal; el Miraflores y Plaza Independencia”, menciona Pérez Saldaña, quien conoce de primera mano la “larga historia” del sitio.
En 1983, el Hotel María Dolores cerró sus puertas y el edificio permaneció así durante una década. Sería hasta 1994 que volvería a recibir a los viajeros por Tabasco bajo la franquicia de Howard Johnson. La segunda reapertura requirió una primera remodelación, donde se agregaron tres salones para eventos en lo que fue la azotea y un restaurante llamado “Las sombrillas”.
“Se llevaron a cabo bodas, bautizos, quince años, eventos comerciales y de negocios”, detalló el experto en hotelería”. La bonanza empujó a los administradores, en 1998, a eliminar los salones y ampliar las habitaciones, pasando de 84 a 100 habitaciones. “Hasta la fecha son las habitaciones con las que cuenta este edificio”, detalló.
Pérez Saldaña, quien trabajó “una gran parte de su vida” en el lugar, recuerda los momentos dramáticos que le tocó vivir durante la inundación que sufrió el primer cuadro de Villahermosa en el aciago año de 2007, cuando el agua alcanzó hasta un metro de altura. El hotel tuvo que cerrar por segunda vez, para reabrir en enero de 2008. Ese día se llenó al cien por ciento con rescatistas y gente que estaba apoyándonos en esa tragedia que vivimos”, recordó.
No sería sino hasta el año 2015, que el hotel cambiaría por tercera vez de nombre, pasándose a llamarse Hotel Misión Express Villahermosa, ofreciendo hospedaje y desayuno a sus clientes, pues el restaurante Las sombrillas había sido cerrado desde 2000.
La pandemia hizo que el edificio volviera a cerrar por tercera vez, de 2020 a 2022. Bajo el nuevo nombre de Hotel Urban Express funcionó de 2022 hasta 2025.
Visiblemente emocionado destacó la plena disposición del Gobernador Javier May de apoyar el proyecto que surge a iniciativa del sacerdote y profesor de la UJAT, Roberto Valencia. “Creo que vamos a tener historias de estudiantes que aquí vivieron, que aquí se prepararon y que luego fueron personas que marcaron la diferencia de los cambios que necesitamos para bien de todos”, acotó.