Continúan sin parar los trabajos de rescate de mineros en Sabina

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AGENCIAS

A casi 72 horas del derrumbe de una mina de carbón en el municipio de Sabinas, Coahuila el pasado miércoles por la tarde, donde 10 mineros quedaron atrapados, los esfuerzos por rescatarlos no cesan.

Todos los niveles de gobierno se han visto involucrados en las labores de rescate, pues durante horas se han realizado drenajes de agua, el pozo perforado tiene una profundidad de 67 metros.

Asimismo, científicos de la Universidad de Coahuila facilitaron un georadar para escanear el subsuelo desde la superficie y ubicar la ubicación exacta de los trabajadores atrapados.

En tanto, los familiares están siendo constantemente actualizados sobre el rescate de los mineros, ya que se encuentran a la expectativa desde que se dio a conocer el derrumbe, no obstante, la esperanza prevalece, pues de acuerdo con uno de los hermanos de los trabajadores atrapados, ellos cuentan con una bolsa de aire con la que han podido respirar.

Aparece presunto propietario de la mina de carbón

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Coahuila abrió una carpeta de investigación contra Cristian ‘N’, presunto dueño del pozo de carbón en donde se ubica la mina.

El objetivo de la apertura de la carpeta es deslindar responsabilidades, luego de que el presunto propietario acudiera a rendir su declaración sobre lo sucedido en el pozo colapsado.

Sin embargo, Cristian ‘N’ no aparece en los registros de la Secretaría de Economía, la empresa que tiene la concesión, es decir, los derechos de explotación es la Compañía Minera El Pinabete.

El derrumbe de la mina de carbón

El pasado miércoles 3 de agosto se registró un lamentable accidente alrededor de mediodía en una mina de carbón en la localidad de Villa de Agujita, en el municipio de Sabinas, cuando una inundación provocó que 10 mineros quedaran atrapados.

De los 15 trabajadores presentes en el accidente, cinco lograron salir, no obstante, aún no han podido se rescatados los 10 restantes, debido a las minuciosas labores, en donde la aparición constante de agua y la falta de exactitud de la ubicación de las víctimas han demorado el proceso.