El temor a que la inseguridad ahuyente a clientes y visitantes llevó a comerciantes del Barrio Mágico a reforzar su organización y solicitar una mayor intervención de las autoridades, ante los constantes disturbios que se registran en esta zona de Villahermosa.
Lenny García Pérez, líder de los comerciantes, reveló que diariamente se reciben entre ocho y nueve reportes por alteraciones al orden, principalmente relacionadas con personas en situación de calle, algunas de origen extranjero, que ingresan a los establecimientos para incomodar a los comensales y, en ocasiones, amenazar a empleados y encargados.
Explicó que el problema va más allá de las molestias que generan estos individuos, pues la conducta agresiva de algunos comienza a representar un riesgo para quienes trabajan y acuden a consumir en los negocios.
“Hay indigentes que se meten a los negocios a molestar a los comensales; no de a robar, sino que se meten a molestar a los negocios y amenazan a veces a los encargados o a los empleados”, comentó.
Ante la frecuencia de estos episodios, los comerciantes han decidido no esperar a que ocurra una situación de mayores consecuencias. Por ello, establecieron una red de comunicación mediante WhatsApp para reportar inmediatamente cualquier incidente y solicitar el apoyo de la Policía.
Además, mantienen coordinación con el Ayuntamiento, el Gobierno estatal, el Instituto Nacional de Migración y el DIF, dependencias con las que realizan recorridos para identificar a las personas que generan conflictos y canalizar cada caso conforme a sus atribuciones.
García Pérez destacó que uno de los principales temores es que la situación empeore durante las próximas fechas festivas, cuando se incrementa la movilidad de personas y la afluencia de consumidores en el corredor comercial.
Incluso, aseguró que algunos individuos han sido señalados por presuntamente portar armas, situación que, dijo, eleva la preocupación de los locatarios y hace indispensable fortalecer los recorridos de vigilancia.
“Tenemos problemas porque hay algunos migrantes que son muy groseros, muy agresivos. Algunos se han detectado que andan con armas”, advirtió.
El dirigente insistió en que el Barrio Mágico necesita condiciones de seguridad para conservar su atractivo, proteger las inversiones de los comerciantes y garantizar que las familias puedan recorrer sus espacios sin temor a ser víctimas de amenazas o intimidaciones.