Para las familias de Vernet y comunidades aledañas, la construcción del puente La Hamaca representa la posibilidad de dejar atrás los riesgos de una estructura que durante años dificultó el traslado de estudiantes, docentes y productores, especialmente durante la temporada de lluvias. La obra registra un avance del 89% y busca mejorar la comunicación entre varias localidades del municipio.
La antigua infraestructura se convertía en un obstáculo cuando aumentaba el nivel de la laguna Vernet, al grado de impedir que alumnos llegaran a sus escuelas. Petrona Acosta Rodríguez, directora de la telesecundaria Ignacio Ramírez, recordó que el paso era estrecho, carecía de banquetas y generaba temor entre quienes debían cruzarlo diariamente.
Durante las lluvias, la situación se complicaba aún más, pues el agua cubría los accesos y obligaba a los estudiantes a suspender su asistencia a clases hasta que descendiera el nivel. Por ello, destacó que la nueva estructura, construida a mayor altura, permitirá contar con un cruce más seguro y reducir las interrupciones en las actividades escolares.
Mientras avanzan los trabajos, habitantes de la zona utilizan una lancha gratuita proporcionada por el municipio para trasladarse de un lado a otro. En ese recorrido coinciden estudiantes universitarios, mujeres que acuden a realizar trámites y productores que transportan sus mercancías.
Entre ellos se encuentra Liborio Acosta, productor de leche, quien diariamente moviliza alrededor de mil 200 litros junto con otros rancheros. Aunque la falta de un paso definitivo los obliga a madrugar y realizar maniobras adicionales para subir y bajar los recipientes de la embarcación, confía en que el nuevo puente facilitará el traslado de su producción y favorecerá sus ventas.
La obra también representa una fuente de empleo para habitantes de la región. En la construcción de los aproximadamente 200 metros de estructura participan trabajadores especializados, soldadores, paileros, albañiles y ayudantes procedentes de poblados cercanos, quienes encuentran una oportunidad laboral sin alejarse de sus comunidades.
José Ángel Chablé, quien trabaja en labores de soldadura, destacó la importancia de participar en un proyecto que beneficiará directamente a la población. Para él, además de mejorar la conectividad, la construcción significa ingresos para las familias que colaboran en los trabajos.
Por su parte, el maestro Álvaro Hernández Peralta, quien se traslada entre semana a la ranchería Corosal para impartir clases en la primaria Andrés Quintana Roo, consideró que la altura de la nueva estructura será fundamental para mantener la comunicación durante las lluvias, cuando el antiguo puente quedaba cubierto por el agua.
Con esta infraestructura, se busca mejorar los traslados de habitantes de Vernet y localidades como Andrés García, así como de Vernet cuarta, quinta y sexta, donde las actividades escolares, comerciales y agropecuarias dependen de una conexión segura.
Más allá de la obra física, el puente La Hamaca representa una alternativa para reducir las dificultades cotidianas de las comunidades, facilitar el transporte de productos y brindar mejores condiciones de movilidad a quienes durante años han dependido de un cruce vulnerable a las crecientes.