Los perros de asistencia podrán ingresar sin restricciones a establecimientos públicos y privados de la Ciudad de México, luego de que el Gobierno capitalino publicara una reforma que prohíbe negarles el acceso o cobrar cargos adicionales a las personas que dependen de estos animales.
La modificación a la legislación local establece que comercios, restaurantes, hoteles, plazas comerciales, centros de entretenimiento y demás establecimientos deberán permitir el ingreso de los perros de asistencia cuando acompañen a personas con discapacidad o con alguna condición que requiera su apoyo.
Asimismo, los negocios estarán obligados a realizar las adecuaciones necesarias para garantizar el acceso, permanencia y movilidad de los usuarios con sus perros de asistencia, en cumplimiento de los principios de accesibilidad e inclusión.
La reforma también prohíbe imponer cuotas, tarifas o cualquier tipo de cargo adicional por el ingreso de estos animales, al considerar que forman parte de las herramientas de apoyo indispensables para sus usuarios y no son mascotas.
El objetivo de esta medida es fortalecer el derecho a la movilidad, la igualdad y la no discriminación de las personas con discapacidad, eliminando barreras que limitaban su acceso a espacios públicos y privados.
Con la entrada en vigor de la reforma, los establecimientos que incumplan con estas disposiciones podrán ser objeto de las sanciones previstas en la normatividad vigente de la Ciudad de México.
Los perros de asistencia están entrenados para realizar tareas específicas, como guiar a personas con discapacidad visual, alertar sobre emergencias médicas, brindar apoyo a personas con discapacidad auditiva o asistir a quienes tienen movilidad reducida, por lo que su presencia es considerada una necesidad y no una opción para sus usuarios.