La cadena de comida rápida Taco Bell enfrenta las primeras demandas judiciales de clientes que aseguran haber enfermado tras consumir alimentos presuntamente contaminados con el parásito Cyclospora cayetanensis, causante de una infección gastrointestinal que puede provocar diarrea intensa, conocida popularmente como “diarrea explosiva”.
Las querellas fueron presentadas por consumidores de Ohio y Michigan, quienes afirman haber desarrollado síntomas como diarrea severa, vómito, dolor abdominal, escalofríos y fatiga después de comer en restaurantes de la cadena durante el mes de junio. Algunos de los afectados requirieron hospitalización y buscan una indemnización por los daños sufridos.
De acuerdo con las investigaciones de las autoridades sanitarias de Estados Unidos, el brote estaría relacionado con lechuga iceberg rallada utilizada en establecimientos de Taco Bell en cinco estados: Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantienen abierta la investigación para determinar el origen exacto de la contaminación.
Como medida preventiva, Taco Bell retiró de circulación la lechuga presuntamente implicada y suspendió temporalmente el suministro del producto en los restaurantes afectados, mientras que el proveedor Taylor Farms también retiró del mercado parte de la lechuga procedente de México vinculada a la investigación.