Los constantes cortes y fallas en el suministro de energía eléctrica se han convertido en uno de los principales desafíos para garantizar el abastecimiento de agua potable en Tabasco, reconoció el director general de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS), Rashid Valdez Dagdug.
El funcionario explicó que las interrupciones en el servicio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) afectan directamente los procesos de captación, potabilización y distribución del agua, lo que puede generar problemas en el suministro para miles de usuarios.
Valdez Dagdug señaló que las instalaciones que presentan mayor vulnerabilidad son la planta potabilizadora El Mango, una de las más importantes del estado por su capacidad para abastecer a varios municipios, así como la captación Chichicastle, ubicada en Centla, donde anteriormente se registraban fallas frecuentes en el suministro eléctrico.
No obstante, destacó que en este último punto la CFE realizó trabajos de infraestructura que han permitido disminuir las interrupciones del servicio.
El director de la CEAS explicó que el organismo cuenta con plantas de emergencia y equipos de respaldo para mantener en operación las instalaciones cuando ocurre una suspensión del servicio eléctrico. Sin embargo, advirtió que estos sistemas tienen un límite de operación y dejan de ser una solución cuando los apagones se prolongan por más de 12 o 15 horas consecutivas.
“Las plantas de emergencia ayudan a mantener la operación, pero no pueden sustituir de manera permanente el suministro de energía eléctrica”, puntualizó.
Finalmente, aseguró que la CEAS mantiene comunicación permanente con la Comisión Federal de Electricidad para atender de manera inmediata las fallas que afectan la infraestructura hidráulica y restablecer el servicio en el menor tiempo posible, con el objetivo de reducir las afectaciones a la población.