La Secretaría de Educación de Tabasco (SETAB) revisa la situación de miles de estudiantes que aparecen como no inscritos en el nivel medio superior, luego de detectar posibles inconsistencias en las bases de datos utilizadas para el proceso de asignación de espacios.
La titular de la dependencia, Patricia Iparrea Sánchez, explicó que la cifra preliminar de 8 mil jóvenes sin inscripción fue proporcionada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), pero actualmente se realiza una verificación escuela por escuela para determinar cuántos casos corresponden realmente a estudiantes que no continuarán sus estudios.
La funcionaria indicó que el análisis se lleva a cabo en coordinación con directores de planteles de bachillerato, debido a que algunos registros podrían corresponder a alumnos que dejaron de estudiar desde ciclos escolares anteriores y que aún no han sido dados de baja del sistema.
“Estamos haciendo un barrido y un trabajo exhaustivo con los directores de las escuelas porque al parecer ellos traen datos de hace dos años”, señaló.
La secretaria explicó que la revisión resulta fundamental para planificar adecuadamente el próximo ciclo escolar, ya que una disminución en la matrícula podría derivar en ajustes administrativos y movimientos de personal docente.
Advirtió que, de confirmarse un menor número de estudiantes inscritos, algunas escuelas tendrían que reorganizar grupos y realizar reubicaciones de maestros para atender las necesidades reales de cada plantel.
Sobre las razones por las que algunos jóvenes no concluyeron su inscripción, comentó que durante las entrevistas realizadas por los directores surgieron diversas explicaciones, entre ellas problemas de conectividad o dificultades para acceder a la plataforma en las fechas establecidas.
Ante este panorama, anunció que el sistema de inscripción permanecerá abierto para que los estudiantes que no completaron el trámite puedan hacerlo en los próximos días.
“Lo estamos dejando abierto para que todos puedan participar”, afirmó.
La SETAB espera concluir la depuración de datos antes del arranque del ciclo escolar 2026-2027, con el objetivo de contar con cifras reales de matrícula y evitar afectaciones en la planeación académica de los planteles de educación media superior.