China volvió a colocarse a la vanguardia tecnológica al ocupar el primer lugar en la lista Top500 de las supercomputadoras más rápidas del mundo, superando a Estados Unidos en medio de la creciente competencia global por el desarrollo de tecnologías avanzadas e inteligencia artificial.
El sistema LineShine, instalado en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen, logró encabezar la clasificación gracias al uso de procesadores diseñados y fabricados en China. Se trata de la primera vez en tres años que el país asiático aparece en la cima de este prestigioso ranking internacional.
La supercomputadora china desplazó a El Capitán, equipo ubicado en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de Estados Unidos y utilizado para investigaciones estratégicas del gobierno estadounidense.
No obstante, especialistas señalaron que liderar la lista Top500 no significa necesariamente contar con la mejor infraestructura para tareas de inteligencia artificial. De hecho, LineShine ocupó el cuarto lugar en pruebas enfocadas a cargas de trabajo similares a las utilizadas por sistemas de IA.
El avance de China ocurre en un contexto de creciente rivalidad tecnológica con Estados Unidos, país que recientemente anunció nuevas medidas para fortalecer su liderazgo en áreas como la computación cuántica y la inteligencia artificial.
Expertos consideran que el logro de LineShine también refleja el esfuerzo de Pekín por demostrar su autosuficiencia tecnológica frente a las restricciones y tensiones comerciales impulsadas por Washington.
Fuente : La Jornada / Afp