La visita de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dejó algo más que programas sociales, supervisiones de obra y eventos oficiales en Tabasco: dejó muestras de cariño espontáneo de cientos de ciudadanos que, desde las carreteras y comunidades, salieron a esperar el paso del convoy presidencial para saludarla y expresarle su respaldo.
Durante el segundo día de actividades por tierras tabasqueñas, la mandataria federal recorrió municipios como Macuspana, Jalapa y Teapa, donde encabezó acciones relacionadas con bienestar social, educación e infraestructura. Sin embargo, fueron los encuentros con la gente a pie de carretera los que marcaron la jornada.
A unos metros de la caseta de cobro de la carretera Villahermosa-Escárcega, doña Marquesa Payró esperaba sosteniendo una cartulina naranja con un mensaje escrito a mano: “Señora Presidenta, en Tabasco, y en Macultepec, se le quiere”.
Con sombrero de palma y bajo el intenso calor, la mujer explicó que decidió acudir para expresar personalmente su admiración por la titular del Ejecutivo federal.
“Queremos saludar a la Presidenta, decirle que la queremos mucho. Ella es la sucesora del mejor Presidente que ha tenido México, Andrés Manuel López Obrador”, expresó.
La escena se repitió a lo largo del trayecto presidencial. Doña Isabel González, habitante de Dos Montes, mostró otra cartulina con la frase: “Estamos todas unidas con Claudia”, mientras aseguraba que no se ha perdido ninguna visita de la Presidenta a Tabasco.
“Le digo siempre que siga adelante, que sea igual con el pueblo, que nos ayude en lo que pueda. Porque tengo 81 años y desde que yo tengo memoria, los gobernantes no saludaban ni nada. Hasta ahora”, comentó la beneficiaria de la Pensión Bienestar.
Entre aplausos, porras y el ya tradicional coro de “Es un honor estar con Claudia hoy”, decenas de mujeres se concentraron sobre la vía federal para esperar el paso del convoy.
Doña Verónica Cámara también acudió desde temprana hora con un mensaje de agradecimiento: “Amor con amor se paga. Presidenta, te queremos mucho”.
“Estamos contentos por los apoyos que nos ha brindado, sobre todo a nuestros ancianitos. Veo más ánimo de la gente, eso no se veía antes”, afirmó.
El momento más emotivo llegó cuando entre la multitud alguien lanzó el grito que durante dos días se volvió recurrente en las carreteras tabasqueñas: “¡Ahí viene la Presidenta!”.
De inmediato, el ambiente se desbordó en aplausos, vítores y saludos. La Presidenta recibió documentos, cartas y peticiones, mientras saludaba de mano a quienes lograban acercarse a su vehículo.
A pesar de la intensa agenda oficial —que incluyó la supervisión de la ampliación de la carretera Macuspana-Escárcega, la entrega de becas Rita Cetina en Jalapa y Pensiones para el Bienestar en Teapa—, Claudia Sheinbaum Pardo dedicó tiempo para convivir con la ciudadanía y permitir fotografías y saludos desde los celulares de los asistentes.
En el recorrido también acompañó a la mandataria el gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, a quien la propia Presidenta calificó como “el mejor Gobernador”, desatando nuevamente los aplausos entre los asistentes.