El presidente de Donald Trump llegó este miércoles a Beijing para sostener una cumbre clave con su homólogo chino, Xi Jinping, en un contexto marcado por la guerra contra Irán, las tensiones comerciales y la disputa por Taiwán.
Antes de salir de Washington, Trump adelantó que sostendrá una “larga conversación” con Xi y reiteró su intención de que China abra más su mercado a las empresas estadounidenses.
El mandatario también minimizó la necesidad de apoyo chino en el conflicto con Irán, aunque reconoció que Beijing ha mantenido una postura “relativamente buena” sobre el tema.
La visita ocurre en medio del conflicto iniciado el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, situación que ha elevado la tensión energética mundial tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.
Además de la crisis en Medio Oriente, ambos líderes abordarán temas como la competencia tecnológica, el control chino sobre las tierras raras, inteligencia artificial y la continuidad de la tregua arancelaria pactada en octubre pasado durante su reunión en Corea del Sur.
Se trata de la primera visita de un presidente estadounidense a China desde 2017, cuando el propio Trump viajó a Beijing durante su primer mandato.
Fuente: Excélsior /Reuters