La algarabía volvió a apoderarse del corazón del Edén con el registro oficial de seis municipios más rumbo a la elección de la Flor Tabasco 2026, en el marco de la esperada Feria Tabasco 2026.
En medio de porras, música tradicional, globos multicolores y un ambiente cargado de emoción, el segundo día de inscripciones reunió a representantes de Emiliano Zapata, Huimanguillo, Jalapa, Jalpa de Méndez, Jonuta y Macuspana, quienes arribaron al Centro de Convenciones Tabasco 2000 para formalizar su participación.
La mesa de registro, encabezada por la secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, Katia Ornelas Gil, fue el punto donde cada joven recibió su carta compromiso y constancia oficial, acreditándolas como portavoces de la cultura, tradiciones y costumbres de sus respectivos municipios.
El segundo bloque de aspirantes estuvo conformado por Marilú Mendoza Cabrera, representante de Emiliano Zapata; Marijose Rodríguez David, de Huimanguillo; Lupita Zagal Oropeza, de Jalapa; María Fernanda López Campos, de Jalpa de Méndez; Regina Alejandra Filigrana Montes de Oca, de Jonuta; y Regina Colin Vivas, de Macuspana. Cada una, acompañada por autoridades municipales, familiares y amigos, vivió un momento que marca el inicio de un camino lleno de sueños y orgullo identitario.
El recorrido hasta el emblemático Salón de las Flores —espacio que resguarda los retratos de quienes han sido máximas exponentes de la belleza y tradición tabasqueña— simbolizó más que un trámite: fue el encuentro con la historia viva de una celebración que une generaciones.
La música de tamborileros y el tradicional “vueltecita y cadereo” volvieron a retumbar, desatando sonrisas y aplausos en un ambiente festivo que confirma que la máxima fiesta de los tabasqueños ya comienza a latir con fuerza.
El periodo de inscripción concluirá este miércoles 25 con la participación de las representantes de Nacajuca, Paraíso, Tacotalpa, Teapa y Tenosique, completando así el mosaico cultural que dará vida a una nueva edición de la máxima celebración del estado, donde todas comparten un mismo anhelo: convertirse en la próxima Flor de Oro y escribir su nombre en la historia del Edén.