Congresistas del Partido Republicano solicitaron sanciones severas luego del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, al considerar que la transmisión incluyó groserías y conductas sexuales explícitas en un horario de audiencia familiar.
De acuerdo con los legisladores, el contenido del espectáculo no fue adecuado para el público general que sigue este evento deportivo, por lo que las quejas fueron dirigidas tanto a la NFL como a la cadena NBC, además del propio intérprete.
Los congresistas señalaron la necesidad de revisar los criterios de contenido y supervisión en este tipo de transmisiones masivas, al tiempo que pidieron a las autoridades competentes evaluar posibles sanciones. Hasta el momento, ni la NFL ni la televisora han emitido una postura oficial.
Fuente: Mundo Now




