Los nueve centros penitenciarios de Tabasco obtuvieron calificaciones inferiores a seis puntos en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que evaluó las condiciones de operación y atención a las personas privadas de la libertad.
El estado alcanzó un promedio de 5.02 puntos en una escala de cero a diez. En conjunto, los centros albergan a 5 mil 340 internos y presentan áreas de oportunidad en infraestructura, seguridad, gobernabilidad y condiciones de estancia.
De acuerdo con los resultados, el Centro Penitenciario Regional de Cunduacán registró la puntuación más baja, con 4.42, mientras que el penal Las Palmas, ubicado en Cárdenas, obtuvo la más alta, con 5.69 puntos.
También fueron evaluados los centros de Tacotalpa, con 4.60; Comalcalco, con 4.76; Macuspana, con 4.78; y el Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (CRESET), en Villahermosa, con 4.85 puntos.
En tanto, los penales de Huimanguillo, el Centro Penitenciario número 9 y Tenosique obtuvieron 5.31, 5.33 y 5.39 puntos, respectivamente.
El diagnóstico señala que la capacidad de los centros representa uno de los principales desafíos. En Cunduacán hay 150 personas privadas de la libertad en un espacio diseñado para 40, mientras que en Macuspana permanecen 260 internos en instalaciones con capacidad para 130.
En el CRESET, donde se concentra la mayor población penitenciaria del estado, la CNDH reportó sobrepoblación y hacinamiento, además de deficiencias en la separación entre hombres y mujeres, la alimentación y las condiciones de higiene de celdas, cocina y comedores.
El organismo también identificó insuficiencia de personal de custodia, falta de capacitación y presencia de actividades ilícitas. Como aspecto favorable, informó que no se registraron cobros por extorsión ni sobornos dentro del CRESET.
El documento reportó, además, siete asesinatos en el sistema penitenciario de Tabasco durante 2025.