El obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas, consideró que las nuevas disposiciones educativas federales que restringen el uso de teléfonos celulares en primarias y secundarias deben ir más allá de una simple prohibición o medida punitiva.
El representante de la Iglesia católica señaló que, además de establecer límites al uso de estos dispositivos, es necesario que estudiantes, docentes y familias comprendan las razones de la medida, mediante orientación, diálogo y formación.
Advirtió que una prohibición sin explicación podría generar rechazo entre los alumnos e incluso llevarlos a buscar formas de evadir la regla, como ingresar con dos teléfonos para entregar uno y conservar el otro.
Por ello, llamó a promover la escucha activa y el acompañamiento de los estudiantes, de manera que puedan entender que la restricción tiene como propósito que aprovechen mejor el tiempo de clase y desarrollen los aprendizajes establecidos.
La postura del obispo plantea que el cumplimiento de la norma debe acompañarse de un proceso educativo que permita a los menores comprender el uso responsable de la tecnología y el sentido de los límites establecidos dentro de las escuelas.