Hay recuerdos que el paso de los años no consigue borrar. Para don Antonio Ramos, de 73 años, uno de ellos tiene nombre y apellido: Olmecas de Tabasco.
Hace 33 años estuvo en el Estadio Centenario 27 de Febrero para ser testigo de una de las páginas más gloriosas del beisbol tabasqueño. Ahora, nuevamente desde las gradas, acompaña a sus “cabezones” con la esperanza intacta de volver a celebrar un campeonato.
“Estamos cerca de repetir la historia, tengan fe”, expresa convencido, mientras recuerda aquella noche en la que Tabasco conquistó por primera vez el título de la Liga Mexicana de Beisbol.
La memoria lo lleva de regreso a aquel momento. Recuerda cómo el estadio se convirtió en una fiesta cuando cayó el último out.
“El campo se inundó de los aficionados. Yo no bajé a celebrar con los jugadores porque estaba arriba en la tribuna y había vallas. Se metió la gente que estaba en los extremos. Y después cayó un aguacero de los buenos”, relata.
Su pasión por el equipo viene de mucho antes. Don Toño ha seguido a la franquicia desde que llegó a Tabasco como Cardenales en 1975, y durante décadas ha acumulado historias, emociones y recuerdos compartidos con su familia desde la zona de primera base.
Entre ellos, guarda especialmente la imagen de Horacio “El Paquidermo” Valenzuela levantando los brazos después del out 27.
“La gente gritaba, en la octava entrada: ¡Seis, seis, seis! Iba cayendo un out, y pasaba a gritar: ¡Cinco, cinco! Hasta que cayó el último out. ¡Al fin campeones!”, recuerda emocionado, como si aquella escena hubiera ocurrido apenas ayer.
Un pedazo de historia guardado en los diarios
La pasión de don Antonio no solo permanece en su memoria. También está documentada en una pequeña colección de periódicos que conserva desde aquellos días.
Tabasco Hoy, Novedades y La Afición forman parte de ese tesoro personal que ha guardado durante más de tres décadas para regresar, de vez en cuando, a aquella época dorada.
Durante la firma de autógrafos realizada el pasado viernes 11 de septiembre, como parte del Olmecas Fan Fest, llevó consigo aquellos ejemplares al set de Televisión Tabasqueña. Los mostró orgulloso a los jugadores y, para hacer todavía más especial el recuerdo, consiguió que sus actuales ídolos plasmaran sus firmas sobre aquellas páginas históricas.
“Tengo los diarios de esos días: Tabasco Hoy, Novedades, La Afición. La cobertura que más me gusta es la de TVT, la narración es muy buena”, comentó.
En sus manos, los periódicos son mucho más que papel: son el testimonio de una generación que vivió una hazaña que hoy sueña con volver a presenciar.
La esperanza sigue intacta
Aunque la actual Serie del Rey todavía no está definida, el corazón olmeca de don Toño permanece firme. Para él, los grandes juegos y, especialmente, los finales de campeonato, siempre han sido una montaña rusa de emociones.
Recuerda que aquella celebración de hace 33 años fue fugaz. Después de la lluvia vino el desfile y, posteriormente, la distancia entre el equipo y sus aficionados hizo que el contacto fuera diferente.
“No se pudo hace 33 años. Fue rápido, ese día llovió en la noche y al día siguiente el desfile y de ahí ya el equipo… No había la cobertura de las redes sociales y este acercamiento”, señala.
Por eso, haber convivido ahora con los jugadores representa para él una oportunidad que no tuvo entonces: acercarse a los protagonistas y compartir con ellos parte de la historia que ha construido como aficionado.
Antes de regresar a su hogar, en la colonia El Espejo 2, don Toño se despide con el ánimo intacto y un mensaje para toda la afición tabasqueña.
“El gobierno antes le hizo mucho daño al equipo porque han venido presidentes y no han funcionado, pero ahora sí está funcionando. Tengan fe y buena vibra para que los Olmecas vuelvan a ser campeones”, aconseja.
A sus 73 años, don Antonio sigue esperando otro out 27, otro grito de “¡Al fin campeones!” y otra noche de lluvia que selle una nueva historia.
Porque para aficionados como él, el beisbol no solo se mira: se recuerda, se siente y se lleva toda la vida en el corazón.