Hace 33 años estuvo ahí para celebrar el primer campeonato de los Olmecas de Tabasco. Hoy, la vida le vuelve a regalar la oportunidad de ser testigo de otra hazaña, aunque esta vez de una manera distinta: sus ojos ya no ven, pero su corazón sigue viviendo cada entrada, cada batazo y cada carrera a través de un radio.
Acompañado por su nieto, llegó hasta el set de Televisión Tabasqueña para encontrarse con los peloteros que tanto admira. Con la emoción a flor de piel, recibió los autógrafos de sus ídolos en el dorso de su camisa y en su gorra.
“Me siento muy feliz. No tengo palabras para describir esto”, dijo con la voz entrecortada.
Su nieto lo resumió así: hace 33 años su abuelo vio a los Olmecas ser campeones; ahora le toca escucharlos. Y lo hará como siempre: con su radio en mano, siguiendo cada juego y apoyando al equipo desde las gradas del Centenario 27 de Febrero.
La pasión también llegó desde Chiltepec. Otro aficionado, beisbolero desde los nueve años, subió los 64 escalones para conseguir las firmas de Héctor Velázquez, Fernando Salas y Luis Carlos Rivera. Su pronóstico fue contundente:
“Hoy no duerme Villahermosa”.
Y mientras los aficionados llegaban con gorras, playeras, pósteres y hasta un pejelagarto con mini gorra azul para conseguir una firma, cerca de una veintena de jugadores Olmecas convivieron con quienes los han acompañado durante toda la temporada.
Fernando Salas, uno de los favoritos de la afición, agradeció el respaldo recibido durante sus seis años con el equipo y reconoció la entrega de los tabasqueños.
Porque en Tabasco el béisbol no sólo se juega en el terreno.
Se escucha, se siente y se lleva en el corazón. ⚾💙