El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó a casi 50 mil personas durante julio, la cifra mensual más alta registrada desde el inicio del segundo gobierno del presidente Donald Trump, de acuerdo con nuevas cifras. El dato refleja la intensidad de la política migratoria implementada por la administración republicana, que ha colocado como una de sus principales prioridades el incremento de las detenciones y deportaciones de migrantes.
El volumen de arrestos también evidencia un cambio en la estrategia de las autoridades migratorias. Mientras que al inicio de este año se realizaron operativos de alto perfil en grandes ciudades estadounidenses, que generaron protestas y críticas por su impacto en las comunidades migrantes, posteriormente se habría optado por acciones menos visibles y más focalizadas. Aunque estos operativos han recibido menor atención pública, las autoridades han mantenido un elevado ritmo de detenciones.
La cifra de julio se suma a los esfuerzos del gobierno de Trump por ampliar la aplicación de las leyes migratorias y acelerar las deportaciones. Los operativos de ICE han alcanzado distintos puntos del país y han involucrado tanto a personas con antecedentes penales como a migrantes señalados por encontrarse en situación irregular.
El incremento de las detenciones ha provocado un intenso debate político y social en Estados Unidos. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han cuestionado el endurecimiento de las medidas y han advertido sobre el impacto que tienen los arrestos en familias y comunidades, mientras que el gobierno federal sostiene que la estrategia busca reforzar el control migratorio y garantizar el cumplimiento de las leyes estadounidenses.
Fuente: Latinus,