Equipos de rescate continúan este jueves con la búsqueda de personas desaparecidas tras la devastadora riada que golpeó comunidades en la frontera entre Nepal y China.
El saldo preliminar asciende a 392 personas fallecidas y más de mil 400 desaparecidas, luego de que un torrente de agua, lodo y escombros arrasara viviendas, vehículos y caminos en varias zonas de la región del Himalaya.
En Nepal, más de 900 personas permanecen como no localizadas, entre ellas cientos de turistas nepalíes y extranjeros. En territorio chino, las autoridades reportaron otros 558 desaparecidos.
La fuerza de la corriente provocó el colapso de construcciones y arrastró vehículos. En algunas comunidades, el lodo alcanzó los segundos pisos de las viviendas, mientras caminos y puentes quedaron severamente dañados.
El Ejército de Nepal desplegó helicópteros para rescatar y evacuar a personas atrapadas. También fueron trasladados a Katmandú varios heridos y ciudadanos extranjeros.
Las autoridades atribuyen la tragedia al colapso de un sistema glaciar en la región. El Servicio Geológico de Estados Unidos descartó que el fenómeno haya sido provocado por un terremoto y señaló que las señales sísmicas registradas correspondieron al colapso glaciar.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades mantienen la alerta ante posibles nuevos deslaves y desbordamientos debido a las condiciones de lluvia y a la inestabilidad de la zona.
Fuente : Nmas /Ap