El Parlamento de Líbano aprobó un proyecto de ley para abolir la pena de muerte, una decisión considerada histórica para la región de Medio Oriente.
Con las reformas aprobadas, los tribunales libaneses ya no podrán dictar sentencias de muerte. Los delitos que anteriormente contemplaban esta pena serán sancionados con cadena perpetua, mientras que los cometidos después de la entrada en vigor de la ley enfrentarán una modalidad de cadena perpetua agravada.
Líbano llevaba más de 20 años sin ejecutar una pena de muerte. Las autoridades destacaron que la medida busca recuperar el papel del país como referente regional en la defensa de los derechos humanos.