Las intensas inundaciones provocadas por el tifón Maysak en la región de Guangxi, al sur de China, ocasionaron la fuga de cerca de 900 serpientes venenosas de granjas de cría comercial en la ciudad de Hengzhou.
Entre los reptiles que escaparon se encuentran cobras, krait y víboras de foseta, las cuales han sido vistas en zonas residenciales, donde buscan refugio en viviendas, escaleras y edificios, aumentando el riesgo para la población.
Las autoridades sanitarias informaron que hospitales locales ya han atendido a varias personas por mordeduras de serpiente y confirmaron el fallecimiento de al menos una víctima.
La emergencia se suma a los estragos causados por el tifón, que hasta el momento ha dejado al menos 39 personas fallecidas y más de 50 mil evacuadas en distintas regiones del país.
Ante la situación, el gobierno chino desplegó un operativo de rescate, envió suministros de antídotos de emergencia y exhortó a la población a no intentar capturar o manipular las serpientes por cuenta propia.
Fuente: La Jornada.