El coordinador del Instituto de Protección Civil del Estado de Tabasco (IPCET), Armando Pulido Pardo, informó que las lluvias vespertinas continuarán este miércoles y jueves por el paso de la onda tropical número 16, aunque descartó riesgos de crecida en ríos o afectaciones, ya que las cuencas permanecen en niveles bajos y las principales presas cuentan con suficiente capacidad de almacenamiento.
El funcionario explicó que las precipitaciones se presentarán durante la tarde y noche, con condiciones similares a las registradas el martes, mientras que para el viernes, sábado y domingo disminuirá la probabilidad de lluvias y se espera un incremento en las temperaturas.
“Para esta semana esperamos probabilidad de lluvias por la tarde-noche como las del martes derivado del paso de la onda tropical número 16; para el fin de semana habrá una reducción en la probabilidad de chubascos, aumento de temperaturas y poca probabilidad de lluvias”, señaló.
Pulido Pardo destacó que las lluvias registradas hasta el momento no representan un riesgo para la población, debido a que los ríos y cuencas se mantienen en niveles bajos.
“El acumulado de lluvias no representa un riesgo; los ríos y cuencas permanecen en niveles bajos. En cuanto a las presas, La Angostura tiene aproximadamente 54 por ciento de su llenado y Malpaso 50 por ciento, por lo que existe capacidad de almacenamiento”, afirmó.
Precisó que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene una extracción de alrededor de 550 metros cúbicos por segundo para la generación de energía, un volumen que calificó como normal, ya que el rango habitual de operación oscila entre 300 y 700 metros cúbicos por segundo, sin generar incrementos en los niveles de los ríos.
El titular del IPCET agregó que las lluvias del martes no dejaron afectaciones. Los mayores acumulados se registraron en Sánchez Magallanes, con 45 milímetros, y en el poblado C-11 de Cárdenas, con 41 milímetros.
Finalmente, resaltó que estas precipitaciones han sido benéficas para el sector agropecuario, ya que ayudan a recuperar la humedad del suelo tras el periodo de escasas lluvias que, desde mediados de junio, favoreció la presencia de incendios en zonas de Centro y Nacajuca.