Con una inversión de 168 millones de pesos, comenzó la construcción de la subestación eléctrica Nacajuca Banco 1, una obra que busca reforzar la infraestructura energética en la región y garantizar un suministro más estable para alrededor de 16 mil habitantes de comunidades indígenas yokot’an.
Durante el arranque de los trabajos en el poblado de Tucta, el gobernador Javier May Rodríguez señaló que este proyecto representa un paso importante para atender una demanda histórica de las comunidades chontales, que durante años han enfrentado problemas constantes en el servicio de energía eléctrica.
El mandatario explicó que la nueva subestación forma parte de un programa impulsado en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para modernizar la red eléctrica del estado, responder al crecimiento en la demanda y disminuir las interrupciones del suministro.
Asimismo, informó que el plan contempla la construcción de otras dos subestaciones, una en Villa Tamulté de las Sabanas, en el municipio de Centro, y otra en la comunidad de Cuauhtémoc, en Centla, además de mantener una coordinación permanente con la CFE para atender reportes relacionados con el servicio eléctrico.
El gerente de la Región Oriente de la CFE, Hugo Martínez Lendechy, explicó que la nueva infraestructura contará con una capacidad de 20 megavoltamperios (MVA), lo que permitirá mejorar el abastecimiento de energía en localidades como Tecoluta, San Isidro, Tucta, Rivera Alta, Nacajuca, Taxco, Zapote y Vainilla.
Detalló que el proyecto incluye la instalación de 11 kilómetros de líneas de alta tensión, torres de transmisión y cinco circuitos de distribución sobre un predio de dos hectáreas donado por el Ayuntamiento de Nacajuca. La obra civil concluirá en aproximadamente siete meses, mientras que la fabricación e instalación del transformador tomará cerca de 18 meses, por lo que se estima que la subestación entre en funcionamiento durante 2027.