Como una auténtica fiesta futbolera, miles de tabasqueños abarrotaron el Estadio Centenario 27 de Febrero para disfrutar la transmisión del encuentro entre México y República Checa, donde la Selección Mexicana consiguió su tercera victoria consecutiva en la Copa del Mundo y cerró de manera histórica la fase de grupos: invicta y sin recibir goles.
La convocatoria realizada por el gobernador Javier May Rodríguez reunió a familias completas provenientes de distintos municipios del estado, que llegaron a la casa de los Olmecas para vivir juntos la emoción mundialista. Hombres, mujeres, jóvenes y niños ocuparon las tribunas desde horas antes del partido, generando un ambiente de entusiasmo, orgullo y unidad.
Entre los asistentes estuvo Carlos Perales, originario de Jalpa de Méndez, quien viajó especialmente para apoyar al combinado nacional. Antes del silbatazo inicial, expresó su confianza en una victoria mexicana y destacó el ambiente festivo que se vivía en el inmueble deportivo.
También llamó la atención la presencia de una adulta mayor proveniente de Tepetitán, Macuspana, quien además de pronosticar el triunfo del Tri, aseguró que la selección tiene las condiciones para llegar a la gran final del torneo. Acompañada de sus compañeros, agradeció la oportunidad de disfrutar el encuentro en el Centenario y resaltó que el estadio se convirtió en un espacio de convivencia y unión para el pueblo tabasqueño.
Con cada anotación mexicana, las gradas estallaron en gritos, aplausos y porras. Los aficionados celebraron con saltos y cánticos, mientras seguían de cerca la participación del tabasqueño Jesús Gallardo, quien tuvo actividad durante el encuentro.
La emoción alcanzó su punto máximo con el tercer gol del partido. Los asistentes se pusieron de pie para festejar, abrazándose entre desconocidos, estrechando manos y levantando la señal de la victoria en una escena que reflejó la pasión que despierta la Selección Nacional.
Al finalizar el encuentro, la alegría se extendió más allá de las tribunas. Los aficionados abandonaron el estadio cantando “Cielito Lindo” y celebrando el histórico paso de México a la siguiente ronda, convencidos de que el sueño mundialista sigue más vivo que nunca.