La depresión se mantiene como el principal factor relacionado con los casos de suicidio entre jóvenes en Tabasco, señaló el secretario de Salud estatal, Alejandro Calderón Alipi, quien llamó a fortalecer la detección oportuna y la atención de los problemas de salud mental.
El funcionario reconoció que el suicidio continúa representando un desafío para las instituciones de salud, especialmente entre la población juvenil, por lo que se han intensificado las estrategias de prevención en escuelas y comunidades.
Explicó que la dependencia trabaja en la identificación temprana de factores de riesgo mediante pláticas informativas, atención psicológica y mecanismos de referencia para quienes requieren tratamiento especializado.
Calderón Alipi advirtió que uno de los principales obstáculos para combatir la depresión es que muchas personas aún evitan hablar sobre sus emociones o solicitar ayuda profesional.
“La principal causa de suicidio en los jóvenes es la depresión. Muchas veces no saben cómo expresar lo que sienten y sus familiares tampoco logran identificar las señales de alerta”, sostuvo.
El titular de Salud destacó que una persona puede aparentar bienestar emocional mientras enfrenta problemas internos que no ha logrado comunicar, por lo que consideró fundamental promover una cultura de diálogo y acompañamiento.
Asimismo, informó que la Secretaría de Salud mantiene coordinación con IMSS-Bienestar para fortalecer la atención en el Hospital de Salud Mental, además de trabajar con el DIF estatal en programas dirigidos a personas con adicciones y trastornos emocionales.
El secretario también alertó sobre factores que pueden influir en el deterioro de la salud mental de los jóvenes, entre ellos el aislamiento social, el uso excesivo de dispositivos electrónicos, los videojuegos en línea y el consumo de cigarrillos electrónicos.
Respecto a estos últimos, recordó que su comercialización está prohibida y advirtió que generan dependencia, lo que puede derivar en otros problemas de salud física y emocional.
Calderón Alipi exhortó a padres de familia, maestros y tutores a mantenerse atentos a cambios de conducta, estados de ánimo o señales de aislamiento en niñas, niños y adolescentes, con el fin de buscar ayuda profesional antes de que los problemas emocionales se agraven.