El Consejo Nacional de Morena y los Consejos Estatales del partido emitieron un pronunciamiento conjunto en el que condenaron lo que calificaron como una serie de irregularidades registradas durante la jornada electoral del pasado 7 de junio en Coahuila.
A través de un comunicado fechado el 8 de junio, el partido señaló que la elección estuvo marcada por presuntos actos de violencia institucional, persecución política y un supuesto esquema de compra masiva de votos al que denominaron “QRGate”.
Morena denunció además la detención que consideró ilegal y arbitraria de militantes y simpatizantes tanto de ese instituto político como del Partido del Trabajo (PT), así como actos de hostigamiento en contra de diputadas federales vinculadas a su movimiento.
En el documento, el partido acusó la participación de corporaciones estatales en acciones de intimidación electoral, situación que, afirmó, vulnera los principios fundamentales de la competencia democrática y afecta la equidad en los comicios.
Ante este escenario, las consejeras y consejeros nacionales y estatales expresaron su respaldo al Comité Ejecutivo Nacional de Morena para emprender las acciones legales y jurisdiccionales que consideren necesarias en defensa del voto ante las autoridades electorales y financieras competentes.
Asimismo, el partido sostuvo que no permitirá que prácticas que considera antidemocráticas alteren la legitimidad de los resultados electorales ni que este tipo de conductas se normalicen en la vida pública del país.
Finalmente, Morena reiteró su intención de recurrir a las instancias correspondientes para impugnar los hechos denunciados y exigir que se garantice el respeto a la voluntad ciudadana expresada en las urnas.