La Diócesis de Tabasco sumó su voz a la exigencia de justicia por el desmantelamiento de cámaras de seguridad en un templo presbiteriano de Villahermosa. El vocero de la Iglesia católica en la entidad, Denis Ochoa Vidal, demandó a las autoridades un esclarecimiento inmediato y transparente de los hechos.
El pronunciamiento surge en respaldo a la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, cuya reputación se vio vulnerada luego de que elementos de la Fuerza de Intervención Rápida de Tabasco (FIRT) retiraran sus sistemas de vigilancia bajo el operativo “Halcón Ciego”, vinculándolos inicialmente de forma pública con actividades de carácter ilícito.
“Es necesario que las autoridades aclaren lo sucedido mediante una investigación transparente”, manifestó de forma contundente el portavoz católico, al referirse al expediente que ya desahoga la Fiscalía General del Estado (FGE).
Ochoa Vidal hizo eco del malestar de la comunidad evangélica y remarcó que los cuerpos de seguridad pública tienen la obligación estricta de salvaguardar la dignidad y el buen nombre de las instituciones religiosas, sin importar su denominación.
El vocero católico advirtió que, de demostrarse que el operativo afectó de manera infundada los derechos y la honorabilidad de la congregación y sus feligreses, el Gobierno del Estado se encuentra obligado —tanto en el plano moral como legal— a emitir una disculpa pública para resarcir el daño infligido a la fe y la imagen de dicha comunidad.