La llegada constante de niñas, niños y adolescentes mexicanos repatriados desde Estados Unidos se ha convertido en uno de los principales desafíos para el Sistema DIF Tabasco, que actualmente brinda resguardo y atención a 13 menores de edad en sus centros asistenciales.
Así lo informó el director general del organismo, Víctor de Dios Gómez, quien señaló que semana tras semana arriban al estado vuelos con menores repatriados, principalmente provenientes de entidades del norte del país.
“El gran fenómeno que estamos enfrentando ahorita es la repatriación. Tenemos niños y adolescentes que cada semana llegan por vuelos aquí al estado de Tabasco y el DIF les está dando la atención como corresponde”, indicó.
El funcionario detalló que los 13 menores que actualmente permanecen bajo tutela institucional reciben atención integral mientras se define su situación y se establecen los mecanismos para su reunificación familiar o traslado seguro a sus lugares de origen.
Precisó que, en promedio, entre tres y cuatro menores llegan en cada vuelo de repatriación, por lo que el DIF mantiene una atención permanente para responder a esta dinámica migratoria.
De Dios Gómez aseguró que la prioridad de la institución es garantizar el bienestar de los menores durante su estancia en los albergues, respetando en todo momento sus derechos y brindándoles acompañamiento especializado.
“Se les da atención integral y se cuidan sus derechos”, sostuvo.
El director del DIF explicó que la atención incluye alojamiento temporal, alimentación, servicios médicos, apoyo psicológico y seguimiento por parte de personal capacitado en protección de la niñez y adolescencia.
Asimismo, destacó que el organismo trabaja de manera coordinada con autoridades federales para atender cada caso conforme a los protocolos establecidos para la protección de menores migrantes.
El incremento en la llegada de niñas, niños y adolescentes repatriados ha obligado al DIF Tabasco a reforzar sus capacidades de atención, en un contexto donde los flujos migratorios continúan generando nuevos retos para las instituciones encargadas de salvaguardar los derechos de la infancia.