De acuerdo con un artículo publicado por la revista médica The Lancet, el término Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) resulta impreciso debido a las múltiples implicaciones metabólicas y hormonales que conlleva la condición.
Por ello, especialistas propusieron renombrarlo como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino (SOMP).
Síndrome de Ovario Poliquístico cambia de nombre
La publicación señala que la denominación anterior centraba la atención en la presencia de quistes ováricos, ocultando otras características endocrinas y metabólicas del padecimiento, lo que contribuía al retraso en el diagnóstico, la fragmentación de la atención médica y la estigmatización de las pacientes.
A través de encuestas globales, investigadores definieron principios que priorizan la precisión científica, la claridad y la reducción del estigma.
EL UNIVERSAL consultó a la ginecóloga Lore Martínez, a la especialista en salud hormonal femenina Ixchel Pérez y a la partera Hannah Borboleta, quienes coincidieron en la importancia del cambio de nombre y explicaron sus implicaciones.
Una de cada 5 mujeres en México padece Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino
Según The Lancet, una de cada ocho mujeres padece este síndrome; sin embargo, Hannah Borboleta señaló que en México las cifras serían más altas. Con base en estimaciones de la Secretaría de Salud, explicó que entre el 20 y 22% de las mujeres podrían padecerlo, es decir, aproximadamente una de cada cinco.
Las especialistas coincidieron en que el nuevo nombre refleja de mejor manera la complejidad del trastorno. La doctora Lore Martínez explicó que se trata “fundamentalmente de una condición hormonal y metabólica que de forma secundaria afecta a los ovarios”.
En ese mismo sentido, Ixchel Pérez señaló que la terminología anterior “ya no reflejaba lo que realmente es la condición”, pues el problema no se limita a los ovarios, sino que también tiene implicaciones en las hormonas, el metabolismo, el ciclo menstrual, la piel, el cabello, la fertilidad e incluso la salud emocional.
Tratamientos eficaces para el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino
Borboleta agregó que el cambio también es importante para mejorar la atención médica y evitar tratamientos reduccionistas. “La medicina ha tratado históricamente este síndrome con pastillas anticonceptivas que solo enmascaran los síntomas, pero no atienden el problema de fondo”, afirmó.
Por su parte, Lore Martínez advirtió que en México existe una tendencia tanto a sobrediagnosticar el síndrome como a normalizar síntomas relacionados con él, como menstruaciones irregulares o aumento de peso.
Asimismo, subrayó que la detección y tratamiento oportunos son fundamentales, ya que de “no tratar adecuadamente el síndrome puede derivar en infertilidad, diabetes y otros trastornos metabólicos”.
Las especialistas también coincidieron en que, aunque el cambio de nombre representa un avance importante, aún hace falta mayor investigación y difusión sobre el padecimiento.
Explicaron que muchas mujeres pasan años sin recibir un diagnóstico porque sus síntomas suelen minimizarse o normalizarse, además de que persiste la desinformación y la creencia de que el síndrome únicamente afecta la fertilidad.
Afectaciones a las mujeres por el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendócrino
Ixchel Pérez destacó que las mujeres diagnosticadas con SOMP todavía enfrentan múltiples prejuicios relacionados con el peso, el acné, el vello facial o corporal, la fertilidad e incluso su feminidad.
“Frecuentemente escuchan comentarios como ‘solo baja de peso’ o se les hace sentir culpables por sus síntomas. También existe mucha invalidación médica y social; algunas pacientes pasan años sin diagnóstico”, explicó.
Las especialistas señalaron que el síndrome puede impactar la autoestima, la imagen corporal, las relaciones personales y la salud mental de las pacientes, por lo que insistieron en la necesidad de abordarlo desde una perspectiva integral, empática y libre de juicios.
Finalmente, Hannah Borboleta enfatizó que este cambio no solo debe ser relevante para el sector médico, sino también para las propias mujeres que viven con el síndrome.
“Mientras más información tengan las mujeres sobre su cuerpo, más podrán exigir una atención adecuada y participar en las decisiones sobre su salud”, concluyó.
Entre las afectaciones que puede causar este síndrome sino se atiende:
• Infertilidad
• Diabetes
• Trastornos metabólicos
• Dificultad para bajar de peso
• Acné
• Vello facial o corporal
• Afectaciones a la salud emocional
• Alopecia