“Yo me voy y vosotros os quedáis con todo el dolor. Pero ¿y todo el dolor que yo he sufrido en estos años?”.
El padecimiento a lo largo de su vida y los dos años de batalla legal a los que se enfrentó la española Noelia Castillo Ramos, de 25 años, llegaron a término en la tarde de este jueves, cuando fue sometida a la eutanasia que había solicitado en 2024.
Así se lo comunicaron fuentes sanitarias a periodistas de varios medios que llegaron hasta el Hospital Residencia Sant Camil de la comarca catalana del Garraf, donde se llevó a cabo el procedimiento. Y lo confirmó después en sus redes sociales Abogados Cristianos, la asociación ultracatólica que asesoraba a su padre, Gerónimo Castillo, y que trató de frenarlo hasta el último momento.
Para que Castillo viera su voluntad cumplida, tuvo que esperar que hasta cinco instancias judiciales, la última de ellas el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, se pronunciaran sobre su caso.
Todas le dieron la razón.
Aunque las autoridades competentes fueron consistentes en cada instancia, la oposición de su padre, asesorado por un grupo ultracatólico, obligó a ir postergando la medida.
Finalmente, el tribunal europeo puso fin a la batalla legal, al fallar que la eutanasia podía aplicarse.
Atrás quedó así una infancia complicada en una familia desestructurada, que la llevó a estar durante un tiempo tutelada por el Estado, varias agresiones y abusos, una violación colectiva y un puñado de intentos de suicidio.
Fuent: BBC News