Tras años de padecer el suministro por “goteo”, familias comalcalquenses celebran el avance de la nueva línea de conducción de agua potable que permitirá triplicar el abasto en el municipio, una obra estratégica impulsada por el Gobierno del Pueblo que marca un antes y un después en la calidad de vida de más de 43 mil ciudadanos.
La construcción de la línea que conectará la planta potabilizadora de Cunduacán con Comalcalco inició el pasado 8 de enero y contempla 22 kilómetros de tubería de 20 pulgadas de diámetro, infraestructura que elevará la capacidad de distribución de 70 a 250 litros por segundo.
“Es beneficio para todo el pueblo, no para unos cuantos nada más. Este gobierno sí está haciendo bien las cosas porque la verdad hay gobiernos que van y vienen y no hacen las cosas como son”, afirmó don Carmen Álvarez Jiménez, originario de la ranchería Reyes Hernández segunda sección.
El habitante recordó que durante años las familias tuvieron que invertir en tinacos y cisternas para poder almacenar el vital líquido ante la escasez constante, especialmente en temporadas de calor. Por ello, reconoció la iniciativa del gobernador Javier May Rodríguez, al considerar que pone fin a una etapa de rezago y olvido.
El proyecto, ejecutado por la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS), incluye además la construcción de 49 bypass de acero, seis estructuras para el cruce de tuberías y la instalación de tres equipos de bombeo con capacidad de 125 litros por segundo cada uno. Con ello, el municipio dejará de depender de la planta El Mango, ubicada en Nacajuca, garantizando un suministro más eficiente y constante.
Don Samuel Morales Hernández, de la ranchería Arena primera sección, destacó que por primera vez un gobierno atiende de fondo esta problemática. “Es la primera vez que un Gobierno hace un esfuerzo para que el municipio mejore. Ya con este proyecto esperamos que la situación cambie. Está trabajando bien”, subrayó.
En las comunidades rurales, donde la baja presión afectaba aún más, la noticia ha sido recibida con esperanza. Crisnia Rubí Jiménez, de la ranchería Independencia, aseguró que la nueva línea representa una solución largamente esperada. “Es una muy buena idea, ya que así las familias contarán con un poco más de agua. En muchas rancherías la presión es muy baja. Ahora todo va a estar mejor”, expresó.
Con esta obra prioritaria, el Gobierno del Pueblo no solo fortalece la infraestructura hidráulica, sino que hace valer un derecho humano fundamental: el acceso al agua de calidad y en cantidad suficiente para la salud y la dignidad de las familias comalcalquenses.




