La UNESCO reconoció oficialmente al mayor viacrucis de México como una tradición comunitaria que reúne a los residentes locales en una expresión de fe, identidad y cultura. Este reconocimiento destaca el valor social y espiritual de esta representación, que año con año congrega a miles de participantes y visitantes, fortaleciendo el sentido de pertenencia y las raíces culturales de la comunidad.
El viacrucis, considerado uno de los más grandes del país, no solo es una manifestación religiosa, sino también un evento que promueve la convivencia, la organización ciudadana y la preservación de tradiciones que han pasado de generación en generación, consolidándose como un símbolo vivo del patrimonio cultural mexicano.
Fuente: N+




